Objetivo:
La terapia conductual tiene como propósito enseñar y consolidar nuevos comportamientos y habilidades en niños, niñas y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Para ello utiliza técnicas estructuradas, basadas en evidencia, y adaptadas a las necesidades individuales.
El enfoque busca incrementar, mantener o generalizar conductas deseadas, así como reducir o reemplazar las conductas desadaptativas que interfieren con el funcionamiento diario.
¿Cómo ayuda la terapia conductual?
La intervención se centra en:
Generalización de aprendizajes: asegurando que las habilidades adquiridas se utilicen en diferentes contextos (escuela, hogar, comunidad).
Incrementar conductas adaptativas: reforzando comportamientos deseables como seguir instrucciones, comunicarse adecuadamente o esperar turnos.
Aprendizaje de nuevas habilidades: incluyendo habilidades sociales, cognitivas, académicas y de autonomía personal.
Reducción de conductas no funcionales: como berrinches, agresiones, estereotipias disruptivas, evitación, autoestimulación excesiva o conductas de escape.
¿Qué áreas se trabajan en la terapia conductual?
- Conductas desafiantes o desadaptadas
- Regulación de las emociones
- La interacción
- La atención
- El juego
- Habilidades sociales y de la vida diaria
- Comunicación