Soy madre soltera y tengo 2 hijos, Dylan de 4 afios y Thiago con 2 años; ambos con autismo leve.
Mi Dylan un niño alegre y energético fue diagnosticado a los 3 años. Recibir esa noticia fue devastador para mí. En el momento, que la psicóloga habló conmigo sólo miraba él niño y no paraba de llorar, puedo decir que la palabra ” AUTISMO” duele y duele mucho.
Mi Thiago fue diagnosticado hace 8 meses y aunque decidí Ilevarlo a evaluar por algunos rasgos que presentaba y por no hablar; la verdad no esperaba que ese fuera su diagnóstico, ya que es un niño muy tranquilo y cariñoso.
Fue difícil reconocer que Thiago también tuviera la condición y llegué a dudar de las evaluaciones realizadas; pero llegó ese momento de calma y de observar más al niño y aceptar que la condición está; y entender que con la ayuda de Dios, mi madre Ada, las terapeutas que trabajan con mis niños y mi apoyo incondicional, ellos podrán salir adelante y vencer los obstáculos que se les presenten.
Donde mis niños han necesitado más ayuda es en el habla y gracias a Dios han avanzado bastante. Sé me ha hecho difícil dejarlos ir a otros espacios sin la compañía de mi madre o mía, por ejemplo el colegio, no fue fácil dejarlos; más gracias a Dios aprendí a confiar un poco en otras personas y ellos lo necesitaban.
Este camino del autismo no es fácil, duele, cansa, sientes que nadie te entiende, es un proceso costoso, largo, hay unos días más dificiles que otros; el secreto es pedir a Dios dirección y siempre darle las gracias por permitirme vivir este proceso.
Mi consejo para los padres y madres es que no siempre se tiene lo que uno cree que es lo mejor, lo mejor son nuestros hijos tal cual Dios nos los regaló iTener niños con TEA es para valientes!
En los momentos dónde sientan ya no poder más, pidan a Dios las fuerzas; estoy segura de que él se las dará, como me las ha dado a mi hasta ahora įNo es fácil, pero si se puede!
Agradezco a la fundación FIAS por recibir mis niños con ganas de ayudarme y al Centro TAI por el gran apoyo a Dylan, Thiago y a mí iGracias, gracias por siempre tener una palabra de aliento para mí!

