La Dra. Beatriz Lemus, originaria de Coro, Venezuela, fue diagnosticada a los tres años con autismo moderado y mutismo selectivo; los médicos dijeron a sus padres que estaría confinada a su hogar y no había muchas posibilidades de que se desarrollara profesional o artísticamente… un pronóstico erróneo. Bea, como le llaman de cariño, es la menor de cuatro hermanos, su padre es pediatra y su madre maestra y en ellos encontró la inspiración para ir y destacar en sus más grandes pasiones: la medicina y la música.
Después del diagnóstico, los padres de la Dra. Lemus rechazaron que su hija estuviera destinada a vivir en el encierro por lo que para que empezara a comunicarse, su madre hizo un libro con pictogramas en el que incluyó actividades, situaciones, personas y emociones más la palabra de cada dibujo, así Bea elegía lo que quería expresar. También le enseñó a leer y escribir. A la par de su diagnóstico Bea descubrió su amor por el piano. Un día caminó al instrumento que descansaba en su casa y empezó a tocar, nadie le enseñó.
Su vida se divide entre su labor como especialista en medicina física y rehabilitación, las clases de piano que ofrece a niños y niñas, los conciertos acompañada de la Orquesta Sinfónica de Falcón y la concientización a través de las redes sobre el tratamiento, las necesidades de atención y los derechos de las personas dentro del Espectro Autista.
“Mis días son rutinarios, necesito orden y estructuras, eso me ayuda a entender ambos artes porque para mí, la música y la medicina son arte. La música es magia, el lugar donde caben todos mis sueños y la medicina es ese sitio que me permite mostrar lo que sé para ayudar a los demás.”
Al entrar a la Facultad de Medicina en la Universidad Experimental Francisco de Miranda, el acoso, el bullying y la incomprensión de compañeros y profesores se sumó a los retos de aprender cosas nuevas, de leer y estudiar más que nunca, pero la academia no era una dificultad, la discriminación sí.
“Lo más difícil es enfrentarse a esta sociedad que nada sabe de autismo, que todo critica, juzga, que complican la existencia, te discriminan y excluyen. La ignorancia es incómoda, pero he aprendido que no tengo límites, a lo mejor es más difícil, pero eso no significa que no pueda obtener logros”.
“Con la música me siento libre de expresar lo que siento y quiero. Tengo una conexión que para muchas personas es única con mi instrumento. No puedo entablar una conversación porque cuando escribo lo que quiero decir, la charla ya avanzó, pero con la música es distinto, la gente se sorprende, me entiende. Y si yo puedo hacerlo, todos los que viven con autismo o cualquier otra condición deben saber que son capaces de lo que quieran, que los sueños sí se cumplen”.
A sus más de 37 años la Dra. Lemus no deja de soñar, de componer música en sus ratos libres, de jugar con legos y de prepararse para ejercer mejor la medicina, de la que asegura le queda un largo trayecto por recorrer.
“Hay que trazarnos metas siempre, trabajar para hacer cosas grandiosas, para eso estamos aquí seguiré trabajando por ser la mejor médica fisiatra y una pianista reconocida”.
Fuente: “A través de la música la Dra. Beatriz Lemus busca concientizar sobre el autismo” – Medscape – 22 de julio de 2022.

