Objetivo:
Ayudar a los niños, niñas y adolescentes con TEA a identificar, comprender y manejar sus pensamientos, emociones y comportamientos, promoviendo habilidades para afrontar situaciones difíciles, mejorar la autorregulación emocional y fortalecer la interacción social y el funcionamiento adaptativo.
La Terapia Cognitivo Conductual busca modificar patrones de pensamiento no funcionales, desarrollar estrategias de afrontamiento y fomentar conductas más adecuadas y efectivas para el día a día.
¿Cómo ayuda la Terapia Cognitivo-Conductual?
La Terapia Cognitivo Conductual adaptada al TEA se enfoca en:
- Comprender la relación entre pensamiento–emoción–conducta mediante apoyos visuales y ejemplos concretos.
- Mejorar la regulación emocional, especialmente ansiedad, frustración y miedos.
- Reducir conductas problemáticas mediante estrategias cognitivas y conductuales.
- Desarrollar habilidades sociales, como interpretar señales sociales, resolver conflictos y entender perspectivas.
- Aumentar la flexibilidad cognitiva, reduciendo la rigidez, las rutinas excesivas o la dificultad ante cambios.
- Fomentar la autonomía y la autoestima, reforzando logros y promoviendo autoevaluación positiva.
- Generalizar estrategias a la escuela, hogar y otros entornos.
¿Qué áreas se trabajan en la Terapia Cognitivo-Conductual?
- Ansiedad y miedos
- Regulación emocional
- Flexibilidad cognitiva
- Conductas disruptivas
- Habilidades sociales
- Autoestima y autoconcepto
- Resolución de problemas y toma de decisiones